Guillermo García dirige el balón a portería
En el partido correspondiente a las semifinales de los Play Offs Oro, Cushman & Wakefield y JG Automotive se veían las caras en un duelo vibrante y marcado por la máxima igualdad. Sobre el césped, ambos equipos ofrecieron un espectáculo repleto de intensidad, alternancia en el dominio y goles de bella factura.
Desde el primer minuto, se percibía que no sería un encuentro más. La tensión propia de una semifinal y el alto nivel de ambos conjuntos convirtieron cada balón dividido en una batalla. Tras una primera parte sin goles, JG Automotive fue quien golpeó primero. En el minuto 44, tras una jugada a balón parado ejecutada con precisión, Carlos Sánchez (1) apareció en el segundo palo para rematar a la red un saque de córner y colocar el 0-1 en el marcador. Un gol que recompensaba el empuje de los suyos y obligaba a Cushman & Wakefield a reaccionar con rapidez en la recta final del segundo tiempo.
Lejos de descomponerse, Cushman dio un paso al frente y encontró premio apenas cuatro minutos después. En el 48', José Torres (1) sorprendió a todos con un soberbio lanzamiento de falta directa que se coló en la red para firmar el 1-1 y devolver la igualdad al marcador. Un tanto que hacía justicia a lo visto hasta entonces sobre el terreno de juego y que dejaba todo por decidir a escasos instantes del final.
Sin apenas margen para más, el partido se cerró con el empate, dando paso directamente a la tanda de penaltis. En ella, la tensión se convirtió en nerviosismo. Cada lanzamiento era definitivo. Ambos equipos mostraron temple, pero fue JG Automotive quien se llevó el gato al agua, imponiéndose por 4-3 en una tanda que mantuvo el suspense hasta el último disparo. La clasificación desató la euforia en los jugadores de JG, que ya esperan con ambición su cita en la final frente a Somontes, mientras Cushman se despide con la cabeza alta tras firmar un partido impecable.
Una semifinal de altura que hizo honor al nivel de la competición y que deja a JG Automotive a un solo paso de la gloria.